Embrague, obra producida por JANA Producciones, nace de la adaptación de Jacobo Muñoz de un texto de Raúl Barranco. Tras realizar un trabajo juntos, y abrir de nuevo sus puertas la Sala Arapiles bajo la dirección del primero de ellos, surgió la posibilidad de relanzar este emblemático teatro de la capital con apuestas nuevas y frescas. Una oportunidad que la productora ha querido aprovechar para ofrecer adaptaciones contemporáneas, contando, también, con los alumnos de su escuela.

Fue así como el actual director de la sala de Chamberí, y profesor de Escuela JANA, habló con Raúl, quien le hizo llegar varios de sus guiones. Uno de ellos llevaba como título Embrague. «Yo quería actores que fuesen muy amigos. Era una apuesta muy arriesgada, pero, por ese motivo, terminó siendo fácil», cuenta Jacobo. «Fueron muy rigurosos y consiguieron convencernos«.

«Lo más complicado de todo fue el tema del coche«, comenta el director de la obra entre risas. «Arapiles es peculiar y era imposible meter uno en el escenario. Sin embargo, en el momento en el que aparece el manual de instrucciones, la caja de herramientas y la mesita del área de descanso en escena, hay coche».

«MONTAJE EXPRÉS»

Inicialmente, el elenco sufrió varias modificaciones, por motivos ajenos a la obra. Al final, tras este comienzo, un poco caótico, consiguieron estrenar y salvar la primera función con muy buenas sensaciones. «Fue un montaje tan exprés que no había tiempo que perder«, recuerda Nacho Laguna, Nico en Embrague. En esta divertida historia de parejas, además, Paula Mori es Cris, Julio Peña, Javier, y Paula Colorado es Celia. Cris y Javier son los novios, Celia es la hermana de la novia y Nico, el mejor amigo del novio.

«No esperábamos que el público se divirtiese tanto el primer día», recuerda Paula C. «El punto fuerte de la historia es que cualquiera se puede sentir muy identificado«, explica Paula M., «son conflictos muy reales». Según Nacho, «es una historia llena de clichés, pero es una obra muy original. Interactuar con el público es un puntazo. Son los invitados de la boda y esa es una de las cosas que tiene de especial».

El éxito de esta adaptación fresca y ligera ha sido progresivo. «Ha ido creciendo, los chicos se han sentido muy libres», cuenta Jacobo. Y, ahora, llenan la Sala Arapiles cada fin de semana. «A mi me llegas a decir que íbamos a seguir en marzo y no me lo habría imaginado», afirma Nacho.

Julio confiesa que «al principio hubo muchos problemas y no sabíamos si la íbamos a sacar, pero, al final, hemos confiado mucho en ella y le hemos metido mucho amor. No esperábamos tanto éxito, pero le hemos puesto toda nuestra energía para que sucediera».

Y ha funcionado tan bien que hasta el diseñador Lorenzo Caprile ha cedido uno de los trajes de su colección de novia, especialmente para el personaje de Cris.

ACTORES FORMADOS EN JANA

Quizá uno de los secretos de su conexión con el público sea el buen rollo que hay entre los cuatro protagonistas: «No sólo hemos sido compañeros en JANA, también somos de la misma pandilla. Antes de salir al escenario intentamos juntarnos y nos pasamos nuestra energía cogiéndonos de las manos», cuenta Paula M.

Paco García, que toma el relevo de Julio Peña en el papel de Javier, también forma parte del mismo grupo de amigos: «Afronto este reto con mucha ilusión».

Todos se han formado en JANA, por lo que comparten algunos aspectos a la hora de trabajar. «El ritmo de las escenas, escucharnos mucho entre nosotros, ensayar a muerte hasta que salga y pasarlo bien en el proceso«, explica Paula M. «Las obras de JANA Producciones tienen mucho ritmo. Es algo que no se ve tanto en otros sitios y que es muy característico», añade Paula C.

Ambas son ahora profesoras de JANA Junior. A Paula M. lo que le gusta de esta nueva etapa en la escuela y productora «es transmitirle a los alumnos los valores que he aprendido, que no hay que juzgar a nadie, que todos somos un equipo y que lo importante es pasárselo bien». Por su parte, Paula C. dice seguir sintiéndose un poco alumna, después de haber vivido «los mejores años de su vida en JANA», y confiesa que le encanta «verlo todo desde la otra parte». Por otro lado, Julio destaca de su formación aquí «algo muy particular», que es «la presencia que tenemos todos en el escenario. Todo lo que hacemos en la escuela nos da muchas tablas, algo que es fundamental».

«A TOPE CON LOS CLICHÉS»

Todos reconocen empatizar de alguna manera con su personaje, para el que se preparan de formas muy distintas justo antes de salir a escena. Paula M. busca un momento a solas con su ukelele, a Nacho le gusta tomarse las cosas con calma, Paula C. siempre va pillada de tiempo y Julio se ‘conforma’ con que todo esté controlado.

Él y Paula M. describen la relación de Cris y Javier como muy normal y cotidiana, «una pareja que podría estar en cualquier sitio«. Según explica Julio, «son dos personas que se quieren un montón y tienen una compenetración muy buena. Son muy diferentes, pero se equilibran muy bien».

Por otro lado, Paula C. y Nacho se atreven a definir la de Celia y Nico con la típica expresión: ‘Los que se pelean, se desean‘. Tal y como cuenta Jacobo, emocionado, «en Embrague, jugamos a tope con los clichés«.

APUESTA POR EL TEATRO

Los cuatro actores alaban la iniciativa de JANA Producciones y la Sala Arapiles de apostar enteramente por el teatro. «Han sido muy valientes«. Además, se muestran muy agradecidos de que la productora les haya tenido en cuenta para este proyecto. «Es un privilegio que cuenten con nosotros de manera profesional», afirma Paula M.

A pesar de que Julio reconoce ser incapaz de elegir entre el escenario y las cámaras, y confiesa que disfruta mucho del proceso que conlleva el cine, dice que el teatro «está mucho más vivo. Me gusta el cine, porque me gusta mucho el resultado final, pero el teatro es más mágico«.

Jacobo afirma que esta obra se ha convertido en su «premio del día«. Y, por su gran acogida, les gusta pensar que para el público también. «Sales del teatro con buen sabor de boca«, concluye Paula C.

LA BODA, EN IMÁGENES